Hoy fuimos a Hamburgo.
Para comprar los billtes hay que irse a una máquina parecida a un cajero, en el cual puedes ver los horarios y los diferentes precios de los billetes, se paga mediante tarjeta o efectivo y se ùeden comprar billetes de grupo, por lo que es normal que la gente se te acerque para preguntarte donde vas y asi salga más económico el billete, lo malo es la vuelta que os tendríais que volver todos juntas ya que solo se imprime un billete.
Una vez alli fuimos directamente hacia el ayuntamiento, pero viendo las tiendecillas que hay por el camino por supuesto, la mayoría las conocemos en España pero con un detalle, siempre hay una seccion de rebajas.
El ayuntamiento es un edificio precioso y enorme, todas la iglesias y edicicios tienen torres y tejados enormes, como decía mi profesor de H. del arte "para así alcanzar el cielo" y lo consiguen, ya que hay que tener o una buena cámara o mucho espacio para que salga todo en la foto.
Despues decidimos ir a buscar una iglesia llamada "St. Michaelis" pero el tiempo no acompañaba mucho, aunque por suerte ni chispeaba ni hacía viento, así que fuimos a tomar un café y nos cruzamos con este "Schweinske" que por el dibujo se ve que se llama cerdo, es un bar/cafetería/restaurante, los precios no están mal y el sitio es muy bonito y acojedor, pero eso sí tardan bastante en atendete tanto para pedir como para la cuenta.
Lo que también me gustó fue el cuarto de baño, jugaba el Bremes vs Hamburgo y el partido se escuchaba desde los servicios pero lo mejor era este aparato que sirve para desinfectar la tapa del water, cosa que solo he visto en este bar, no se si habrá más asi.
Cuando ya nos dirigíamos a la iglesia vimos una noria que nos llamó la atención, ¡Había una feria! con razón había tanta gente que iba hacia Hamburgo.
Lo más curioso es que en España hay más puestos de venta de cosas que de comida, pues aquí es todo lo contrario, la mayoría de los puestos eran de comida, tambien pusieron escenarios donde la gente tocaba y cantaba y una exhibición de barcos (ya que estabamos al lado del puerto) que "bailaban" al compás de la música clásica.
Al final no pudimos ir a la iglesia, pero nos lo pasamos muy bien.
Son una especie de buñuelos pero en versión rectangular